Descripción
Los padres que se arrepienten de haber usado la violencia y la crueldad con sus hijos son padres que no recibieron amor en su propia infancia y, por lo tanto, no saben cómo amar a sus hijos. Romper este ciclo de abuso en la formación moral y espiritual de los niños garantizará un futuro sólido y saludable, poniendo fin al maltrato infantil. Con la ayuda de Dios, todo es posible. Recuerda que Dios siempre está dispuesto a darte otra oportunidad.




